• A José Luis Cabezas

    Enero 24, 2011

    Posted in: Homenajes

    Antes del 25 de enero de 1997 Pinamar era un tranquilo jardín de pinos, arena y mar.

    Algunas tempestades a lo largo de muchos años no lograron destruir lo que allí crecía,

    Y todo indicaba un futuro próspero a pesar de algunas dificultades.

    Pero un día,  una ráfaga de viento maligno depositó una extraña semilla y el mal germinó en el hermoso y codiciado jardín.

    Y hubo quienes desoyendo advertencias lo regaron y abonaron, desafiando los presagios.

    Y el mal creció. Y el mal trajo la destrucción por tierra y fuego, iluminando el cielo en una noche negra de enero.

    En el paraje se abrió una grieta en llamas, el estruendo silenció a los pájaros y amordazó a los hombres que tuvieron miedo.

    La noticia trascendió fronteras y cruzó mares.

    La grieta siguió ensanchándose porque de ella emanaban miasmas malolientes y espíritus de confusión.

    La mentira creció subterránea cual serpientes anaeróbicas.

    Ha pasado el tiempo…años…

    El sol sigue brillando, el viento secó las lágrimas. En el hermoso y codiciado jardín, lobos al acecho pastorean a ovejas distraídas, sin memoria.

    La grieta es una cicatriz abierta..

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